Inicio - PNUD - ODM - Desarrollo Humano - Programa - Operaciones - RRHH - Prensa - ONU - ContactoMapa del SitioPrograma de las Naciones Unidas para el Desarrollo UNDP

Prensa

2009


Firma del Marco de Asistencia de Naciones Unidas al Desarrollo


Cancillería, 6 de octubre de 2009

Sr. Ministro de Relaciones Exteriores y Culto Don Jorge Taiana,
Sr. Secretario de Coordinación y Cooperación Internacional Emb. Rodolfo María Ojea Quintana,
Sres, Ministros, Secretarios y Subsecretarios,
Sra. Directora General de Cooperación Internacional, Emb. Julia Levi,
Representantes de las Agencias del Sistema de Naciones Unidas en Argentina,
Colegas del SNU,
Sras.,  Sres.


Quisiera empezar expresando mi más sincero reconocimiento a la Cancillería Argentina por haber acompañado comprometidamente el proceso que hoy se plasma en la firma del Primer Marco de Asistencia de Naciones Unidas al Desarrollo y que constituye un hito para la cooperación de Naciones Unidas con el país.

Este documento, producto del esfuerzo compartido entre el Gobierno y el SNU, constituye un marco estratégico para la implementación de nuestras acciones de cooperación para el desarrollo que orientará el trabajo conjunto de manera coherente, eficaz y eficiente por los próximos años 5 años, 2010-14. Este es un resultado que se alcanza por primera vez en Argentina luego de un proceso de articulación, intercambio y coordinación, que ha enriquecido a los equipos del gobierno, de las agencias de Naciones Unidas y de otros actores de desarrollo participantes.

Quisiera destacar algunos aspectos de este proceso que, entiendo, constituyen activos hacia el logro de los resultados de desarrollo que pretendemos alcanzar: a) el instrumento Marco de Asistencia de Naciones Unidas para el Desarrollo en el contexto de la reforma del SNU, b) la trayectoria reciente de la cooperación del SNU con la Argentina y c) el contenido sustantivo de lo que son y serán nuestros aportes.

 

Contexto

Como ustedes saben, apoyar el fomento de las capacidades de los países en la gestión del desarrollo, incluida la asistencia técnica, y financiera, sigue siendo uno de los mandatos más importantes del sistema de las Naciones Unidas a nivel de los países.
En 1997 y como parte de la agenda de reformas, el SG remarcó la importancia de los vínculos entre paz y seguridad, reducción de la pobreza y desarrollo humano sustentable y la promoción y respeto por los derechos humanos. Como respuesta a este desafío de articular una visión estratégica y coherente hacia un enfoque unificado a nivel de país, la Asamblea General decidió adoptar dos herramientas de planeamiento estratégico para el sistema de Naciones Unidas que se denominan Análisis Común del País y Marco de Asistencia de Naciones Unidas al Desarrollo.
La formulación conjunta entre los gobiernos y el SNU del Marco de Asistencia de Naciones Unidas para el Desarrollo, MANUD, toma en cuenta recomendaciones adoptadas por los Estados miembros, tendientes a lograr la eficacia en el desarrollo a través del aumento en la coherencia y manejo eficiente en la ayuda de NU en los países tales como:

Así, el Marco de Asistencia de las Naciones Unidas para el Desarrollo, es en síntesis, un marco estratégico de planificación común para las actividades operacionales del Sistema de Naciones Unidas (SNU) enraizado profundamente en los objetivos de desarrollo propios del país.

 

La reforma hoy: La tarea de asegurar coherencia

En segundo lugar, quisiera señalar algunos elementos críticos para la reforma del SNU, sobre los que la Asamblea General ha tomado decisiones a comienzos del mes pasado y que hacen foco en la importancia de avanzar sobre la coherencia del sistema en tiempos de crisis. Estos elementos significarán diferentes desafíos a la hora de llevar adelante e implementar las acciones programadas de manera conjunta en el MANUD.

El primer desafío que enfrentamos es el de lograr un adecuado diseño institucional para apoyar la equidad de género y el empoderamiento de la mujer.

Sabemos que actualmente la arquitectura de apoyo a la equidad de género y empoderamiento de la mujer requiere de una adecuada institucionalidad, que supere la fragmentación, financiamiento inadecuado, insuficiente respuesta  a las demandas de los países, con brechas tanto entre las políticas y su implementación, como en los mandatos, resultados y rendición de cuentas. La Asamblea General ha solicitado entonces al SG la elaboración de una propuesta específica y comprensiva que considere un mandato unificado para la nueva entidad compuesta única que dependerá de un Sub Secretario General. La misma deberá: a) proveer apoyo normativo a nuestras organizaciones intergubernamentales, b) asegurar el avance de la transversalización de género en nuestras organizaciones, c) garantizar la apropiación nacional, d) desarrollar efectivamente actividades operacionales y de apoyo en mayor escala a los Estados miembros para el logro de sus prioridades y compromisos, incluyendo el desarrollo de capacidades y la investigación.

A nivel nacional, la implementación del MANUD supondrá mantener una visión comprehensiva del enfoque de género en la globalidad de los resultados asegurando su transversalidad como herramienta de análisis y orientación de políticas.

El segundo desafío que afrontamos para mejorar la coherencia es el de fortalecer la gobernabilidad de las operaciones para el desarrollo.

En este sentido, el SG señaló durante las reuniones informales con la Asamblea General sobre la coherencia del sistema que es indispensable fortalecer la gobernabilidad del sistema a través de la profundización de los procesos de programación a nivel nacional, el fortalecimiento de la Asamblea General como mecanismo de orientación de políticas, el fortalecimiento del ECOSOC como cuerpo principal de coordinación y el establecimiento de una unidad de evaluación central independiente y repositorio único de información para las actividades operacionales.

Por su parte, la AG reafirmó la importancia de estas acciones y solicito que el SG proponga en la sesión de 2010: a) distintas modalidades para aquellos países que quieran adoptar voluntariamente el enfoque UNA ONU y b) diferentes posibilidades para el establecimiento de un mecanismo de evaluación independiente que analice la eficiencia, eficacia y desempeño del SNU en su conjunto.

A nivel nacional, permítanme señalar lo que a mi criterio son los desafíos de una gobernabilidad fortalecida: a) liderazgo y apropiación nacional, b) una visión comprensiva y transparente, c) coordinación interagencial con autoridad y responsabilidad, d) incorporación y participación de las agencias no residentes y e) evaluación y rendición de cuentas sistemática sobre nuestro desempeño en la implementación de nuestras actividades operacionales y programáticas.

El tercer desafío está relacionado con la fragmentación de la arquitectura de financiamiento que pone en riesgo la eficiencia, efectividad y coherencia del sistema.

Seguimos utilizando complejos sistemas y mecanismos financieros. Complejidad que, en tiempos de crisis, hace más difícil el logro de la eficiencia, efectividad y la coherencia de nuestras actividades en los países. A este efecto a AG a urgido a un: a) mayor compromiso por parte de los países hacia los recursos regulares de los fondos y agencias, b) predictibilidad, estabilidad y adecuación de los flujos financieros voluntarios, c) simplificación y armonización de la arquitectura financiera, d) la creación de un repositorio único de información sobre el financiamiento de las actividades operacionales.

En coincidencia con la política del gobierno nacional y sus esfuerzos a nivel internacional por mejorar el multilateralismo, considero prioritario aumentar y hacer más eficaces las iniciativas de cooperación Sur-Sur, así como la cooperación triangular que contribuyen con recursos adicionales muy necesarios para la aplicación de los programas de desarrollo, así como,  un vínculo más estrecho y transparente entre el financiamiento y mediciones objetivas de desempeño de los resultados e impacto del sistema de Naciones Unidas al desarrollo.

En cuarto lugar, se nos urge a tener en cuenta la experiencia de los países pilotos y el “Unidos en la Acción”.

En este sentido, considero que los países pilotos han mostrado avances en el uso de sistemas y procedimientos nacionales y han reconocido que un marco presupuestario común ha mejorado la transparencia y la rendición de cuentas.

Así, en sus palabras en la sesión informal de consultas sobre la coherencia del sistema, Helen Clark – Presidente del UNDG y Administradora del PNUD - reforzó las lecciones aprendidas de los países pilotos y la necesidad de avanzar en su evaluación rescatándolos como hitos fundamentales en el proceso de reformas de NU. Debemos estar atentos a estas evaluaciones y aprender de estas experiencias de cara al desafío de la inminente implementación de un MANUD por primera vez en el país. 

Finalmente, somos conscientes que es indispensable simplificar nuestra presencia nacional a través de la armonización de los distintos procesos de negocio.

A partir de la identificación y medición de los costos de transacción y de su eficiencia y eficacia, se está elaborando un plan de acción y una propuesta de mecanismos para la armonización de los procesos de negocios que deberá ser aprobado por la Junta Ejecutiva de Directores presidida por el SG, para garantizar el flujo de fondos, consolidar en un único reporte  de resultados de desarrollo y desempeño, y lidiar con proveedores sospechosos, entre otros temas.
Por su parte, la AG resaltó la importancia de profundizar este proceso en cooperación con los estados miembros.

 

El camino recorrido

El proceso que hoy lanzamos como MANUD capitaliza las experiencias vividas en el terreno, bajo el liderazgo de distintas provincias y agencias nacionales, que llevaron a la elaboración e implementación de intervenciones conjuntas en el marco de los ODM. En este sentido, y en el marco de las prioridades nacionales, hemos dado continuidad a una estrategia de intervención en el territorio inspirada en la decisión de privilegiar regiones, provincias y municipios con las mayores disparidades y brechas en equidad e inclusión. Promovimos una aproximación territorial basada en criterios comunes de acercamiento a las contrapartes en apoyo directo al logro de los ODM. La localización de los ODM, la adaptación e implementación a nivel sub nacional y local de las metas globales ajustadas nacionalmente- ha sido un tema de máxima prioridad en la agenda del SNU.

Así, podemos decir que estamos Unidos en las Acción en nuestro trabajo con, entre otros:

  • el Consejo Nacional de Políticas Sociales, para fomentar el fortalecimiento de los sistemas provinciales de información para el planeamiento de políticas relacionadas con los ODM en conjunto
  • el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social para apoyar el Programa de Responsabilidad Social Empresaria y Trabajo Decente orientado a la puesta en marcha de un Observatorio público de RSE y Trabajo Decente como a la difusión de buenas prácticas y la recolección de lecciones aprendidas
  • el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social para apoyar la ejecución del Plan Nacional de Prevención y Erradicación del Trabajo Infantil y promover la realización de estudios e investigaciones relativos al Trabajo Infantil;
  • la Corte Suprema de Justicia de la Nación para alentar el establecimiento de una Oficina de atención que puede brindarles información, con personal capacitado, estadísticas y actividades difundidas a las personas víctimas de violencia doméstica de la Ciudad de Buenos Aires y sus alrededores
  • el Ministerio de Salud dando apoyo al análisis de la causa raíz de la mortalidad materna y al mejoramiento de la calidad de atención post aborto
  • el Defensor del Pueblo de la Nación para fortalecer su capacidad de garantizar los derechos ambientales relacionados con las salud de la infancia llegando a sistematizar un ATLAS del riesgo ambiental de la niñez en el país
  • el INADI y los programas provinciales de SIDA para promover los derechos de las minorías sexuales, su inclusión social y el desarrollo de políticas públicas en el Noroeste argentino
  • el Ministerio de Educación de la Nación para implementar la Campaña argentina por la equidad de género y contra la violencia
  • con el sector privado, y siguiendo el mandato del SG, para construir una red de actores en responsabilidad social empresaria a través del Pacto Global iniciativa que es hoy, después de 5 años de su lanzamiento, referente en su materia a nivel nacional e internacional y que cuenta con una estructura de gobernabilidad propia en pleno funcionamiento.

Adicionalmente, el proceso MANUD ha contribuido en dos aspectos de significativo alcance en nuestro trabajo. En primer lugar, hacía afuera del sistema fortalecimos nuestra relación con el gobierno y otros actores de desarrollo. En segundo lugar, hacia adentro del sistema, logramos a) armonizar los ciclos de programación de dos agencias (PNUD y UNICEF) y alinearlos completamente con el MANUD y b) acordar un conjunto de indicadores de impacto y mecanismos de seguimiento y evaluación que nos permitirán dar cuenta colectivamente de nuestra acción como son, por ejemplo, las herramientas prácticas para la implementación sistemática del empleo y trabajo decente o los indicadores de equidad de género y empoderamiento de las mujeres del SNU. Los mencionados programas de cooperación del PNUD y UNICEF 2010-2014 fueron presentados por el gobierno el mes pasado y están en proceso de aprobación por las respectivas Juntas Ejecutivas de ambos Fondos.

 

El MANUD

Por último, quiero referirme al contenido del MANUD que habiendo sido elaborado a partir del enfoque de derechos humanos, proporciona una respuesta colectiva, coherente e integrada, que toma en cuenta los mandatos de las agencias y las ventajas comparativas del SNU, a las prioridades y necesidades establecidas por el Gobierno Nacional.

En función de esas prioridades nacionales las agencias del SNU, en conjunto con el MRECIC, alcanzaron un consenso sobre las áreas de cooperación al desarrollo del MANUD que suponen que:

  • la consolidación de una perspectiva de desarrollo ambientalmente sustentable que promueva el trabajo decente constituye la mejor estrategia de lucha contra la pobreza;
  • que la inclusión y equidad social son prioridades asumidas por la sociedad coherentes con los compromisos del país con los ODM y los derechos humanos –civiles, políticos, económicos, sociales y culturales–;
  • que para asegurar la inclusión y equidad social es necesario garantizar el acceso  a servicios sociales de calidad –en salud y educación–;
  • y que las instituciones públicas deben fortalecerse como instrumentos participativos, eficientes, transparentes y responsables en la implementación de políticas públicas.

Para ello, el SNU implementará su cooperación en apoyo al desarrollo de las capacidades de los actores nacionales del desarrollo, tanto de instituciones públicas como de organizaciones sociales y ciudadanas de las distintas jurisdicciones, priorizando en particular a los grupos más vulnerables.

Para la identificación de los resultados del MANUD se han tomado en cuenta especialmente necesidades y demandas de fortalecimiento de las capacidades de diversos titulares de derechos –entre otros, mujeres, niñas, niños, adolescentes, enfermos de VIH/SIDA, pueblos indígenas, migrantes, trabajadores–, y de instituciones que deben dar respuestas a esas demandas a nivel nacional, provincial y local. El marco de cooperación identifica, en línea con esas áreas de cooperación, seis prioridades con el objetivo de avanzar hacia el logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio y contribuir a los objetivos nacionales:

  • La implementación de estrategias de promoción del desarrollo productivo mediante la generación, difusión e incorporación de cambios tecnológicos consistentes con la creación de trabajo decente, el uso sostenible de los recursos naturales, la preservación del ambiente y la protección de la salud. En este sentido, es valioso destacar tanto las recomendaciones de la Cumbre de Cambio Climático como la posición de la Presidente CFK en la AG para asegurar el respeto de las obligaciones en materia de  de riesgo climático y cuidado del medio ambiente como prioridad en la agenda de trabajo conjunto.
  • La implementación de estrategias para el aumento del empleo y la promoción del trabajo decente donde, como también mencionó la Presidente, se hace imprescindible volver sobre la economía real para propiciar la reactivación.
  • El diseño e implementación de políticas públicas equitativas, con mayores niveles de inclusión social y sin discriminación de ninguna índole.
  • La reducción de las brechas de acceso a la salud como vía para la disminución de la mortalidad materna, de la mortalidad y desnutrición infantil, y de las principales enfermedades transmisibles y no transmisibles.
  • La mejora de la equidad en el acceso a la educación y en la terminalidad educativa en todos los niveles, así como la reducción de las disparidades sociales y territoriales en materia de calidad.
  • El avance del desarrollo institucional, fortaleciendo las capacidades estatales de planificación estratégica, ejecución, articulación y coordinación entre jurisdicciones e instituciones públicas, mejorando la transparencia y eficacia en su gestión, y promoviendo la participación ciudadana.

A estos efectos, se ha convenido la movilización conjunta de un total de US$ 877 millones en cinco años con el apoyo de 15 agencias (residentes y no residentes) del SNU y entidades de los tres poderes del Estado nacional, 12 ministerios y 4 secretarías nacionales, gobiernos provinciales, municipios, universidades y organizaciones de la sociedad civil de todo el país.

Podemos decir entonces que hoy, Naciones Unidas como un todo, ha contribuido a identificar una agenda de trabajo con el Gobierno Argentino totalmente alineada con las prioridades nacionales y respetuosa de los compromisos globales. Resta la tarea más difícil: hacer efectiva nuestra cooperación en el terreno trabajando responsablemente para continuar construyendo juntos un país con pleno desarrollo humano.

Finalmente se hace necesario recordar las palabras del SG cuando señala "Cada día nos recuerda la necesidad de contar con una NU más fuerte cuando enfrentamos cada vez más desafíos, incluyendo crisis humanitarias, violaciones a los derechos humanos, conflictos armados y problemas de salud y ambiente. Rara vez las Naciones Unidas han sido llamadas a hacer tanto para tantos. Estoy convencido de traer nueva vida y confianza renovada en una organización más fuerte firmemente basada en el siglo 21 y que es efectiva, eficiente, coherente y capaz de rendir cuentas”

Muchas gracias a todas y todos ustedes. Sin su aporte, compromiso y confianza no hubiéramos llegado a donde llegamos. Como servidor público, y con ustedes, ha sido un gran honor y orgullo servir en Argentina.

 

 

     Temas Relacionados:

 

 



 -